TAS te ofrece los mejores aperitivos para celebrar la Navidad

TAS te ofrece los mejores aperitivos para celebrar la Navidad

La Navidad es ese momento del año en el que la tradición, la familia y la celebración se unen alrededor de la mesa. Y si hay algo que nunca falta en estas fechas, son esos aperitivos que abren el apetito, acompañan las risas y convierten cualquier reunión en un momento especial. En TAS, lo sabemos bien: por eso te ofrecemos una selección de aperitivos pensados para triunfar en cada encuentro navideño.

La tradición de compartir buenos momentos

En Navidad, los aperitivos se convierten en el primer brindis de la velada. Las patatas, los snacks y los frutos secos son clásicos que nunca fallan y que pasan de generación en generación como auténticos imprescindibles. En TAS mantenemos esa tradición, elaborando productos que forman parte de las mesas familiares desde hace años.

Variedad para todos los gustos

Cada familia es un mundo, y cada celebración también. Por eso, TAS cuenta con una amplia gama de productos para que siempre encuentres el aperitivo perfecto:

Sea cual sea tu plan —una cena grande, una comida informal o un picoteo improvisado— siempre hay un TAS ideal para acompañarlo.

Calidad en cada ingrediente

La base de un buen aperitivo está en la calidad, y en TAS lo tenemos muy claro. Seleccionamos cuidadosamente cada ingrediente y mantenemos procesos de elaboración que respetan el sabor auténtico. Queremos que cada bolsa que abras conserve ese punto crujiente, fresco y delicioso que convierte un simple aperitivo en una experiencia.

Sin conservantes artificiales y con todo el sabor de siempre, todo el sabor del Bierzo.

Celebra estas fiestas con el sabor de siempre

En Navidad, cada detalle cuenta. Y con los aperitivos TAS, tienes garantizado el sabor que une, que se comparte y que acompaña tus mejores brindis. Porque las fiestas saben mejor cuando se disfrutan con calidad, tradición… y mucho sabor.

¡Feliz Navidad y felices momentos TAS!

Salsas para acompañar

Salsas para acompañar

Las patatas fritas son deliciosas para picar pero es aún mejor si las acompañamos de una rica selección de salsas. El momento picoteo crujiente con un extra de sabor es aún mejor.

Aquí una selección para todos los gustos de salsas para patatas fritas.

Salsa ketchup

Es la combinación perfecta y todo un clásico, el kétchup es una de las salsas para patatas fritas por excelencia. Es una salsa agridulce de origen chino hecha de tomates, azúcar y vinagre, con condimentos y diversas especias. Unas patatas muy crujientes con kétchup es un placer y felicidad para los más pequeños. Si la salsa es de alta calidad o casera aún mejor unas patatas fritas en sartén.

Salsa valentina

Para los amantes del picante, la Salsa Valentina, es una salsa picante de origen mexicano. La base de ingredientes de la mítica salsa Valentina son chile puya, chile serrano, agua, vinagre, sal y especias. Existen dos variedades de este producto: el picante (etiqueta amarilla) y muy picante (etiqueta negra), esto depende de su cantidad de chile. Cualquiera de ellas tiene un sabor algo cítrico con un regusto a especias que combina perfecto con las patatas fritas.

Salsa de queso y pimienta

Esta salsa se puede tomar fría o recién hecha. La presentación siempre sencilla, se colocan las patatas fritas en un cuenco y en la salsera la salsa de pimienta y queso, de este modo cada invitado tomará a su gusto y disfrutando las patatas siempre crujientes. Combinación perfecta y una manera diferente y sabrosa de tomar patatas fritas.

Asegúrate de que los ingredientes que utilices para tus salsas sean de calidad, y notarás la diferencia. La Patatas Tas utilizan los mejores ingredientes, respetando la receta original para que disfrutes del auténtico sabor en cada mordisco.

Aperitivos de toda la vida

Aperitivos de toda la vida

Los aperitivos se disfrutan mientras se prepara o se espera la comida principal. Un poco de vino o cualquier otra bebida acompañada de un poco de queso, unas aceitunas, los más generosos jamón, unos canapés, estos son algunos de los aperitivos más habituales. Pero el aperitivo que jamás puede faltas son unas patatas fritas.

Las patatas chip es el aperitivo estrella en todas las mesas y todos sabemos que es imposible comer solo una. Siempre es sinónimo de celebración y encaja de maravilla con cualquier bebida.

La receta más antigua conocida similar a las patatas fritas de bolsa está en el libro de William Kitchiner The Cook’s Oracle, publicado en 1817.

Hasta 1925 las patatas chips eran un producto casero. Pero ese año todo cambió: apareció la máquina pelapatatas, con lo que el proceso se aligeró de una manera tremenda. Al año siguiente en 1926 apareció la bolsa de papel encerado: solo había que rellenarlas y sellarlas para su venta. Y la primera en introducirlas en una bolsa para su venta fue Laura Clough Scudder, una empresaria que aventuró que el comercio de este producto a gran escala era posible.

El empujón definitivo a las patatas chips lo dio el gobierno americano cuando en 1942 las declaró un alimento esencial y, por tanto, las fábricas pudieron permanecer abiertas mientras el resto se dedicaba al esfuerzo bélico de la segunda Guerra Mundial. Y formaban parte de formaba parte de las provisiones regulares que los estadounidenses llevaron a Europa. Ya estaban aquí y llegaron para quedarse.

La Patatas Tas con el mejor punto de sabor, sal y fritura. Son un tentempié tan sencillo y delicioso que puede convertirse en irresistible. Son un clásico de los aperitivos, están fritas en sartén, como lo llevamos haciendo desde 1970. Con ingredientes naturales, sin conservantes y envasadas inmediatamente para que conserven todo su frescura y sabor.

Nutrición y patatas fritas

Nutrición y patatas fritas

A pesar de su popularidad, las patatas fritas han sido objeto de controversia en el pasado debido a su contenido de carbohidratos. Algunas dietas sugieren limitar o evitar el consumo de patatas fritas debido a su alto índice glucémico. Sin embargo, muchos expertos en nutrición están de acuerdo en que la patata puede ser parte de una dieta saludable en moderación.

Una nutrición sana

Se cree que las patatas fritas fueron creadas por primera vez en Bélgica en el siglo XVIII. Se dice que los pescadores locales comenzaron a freír patatas cortadas en tiras y las vendieron como un bocadillo rápido y fácil. Con el tiempo, la popularidad de las patatas fritas se extendió a otros países, convirtiéndose en una de las opciones más populares en cualquier menú de comida rápida.

La patata es un alimento rico en nutrientes, especialmente en vitamina C, potasio y fibra. También es baja en grasas y calorías, lo que la convierte en una opción saludable para una variedad de dietas. También es un alimento rico en carbohidratos complejos, lo que las convierte en una excelente fuente de energía para el cuerpo.

Controversia

Aunque las patatas son un alimento rico en nutrientes, cuando se fríen, pueden aumentar su contenido de grasas saturadas, sodio y calorías, lo que puede tener un impacto negativo en la salud si se consume en exceso. El inconveniente se encuentra principalmente en la fritura y la calidad del aceite. Es importante aclarar que el aceite en el que se fríen las patatas tiene que ser de alta calidad  y preferiblemente aceite de oliva.

Es por ello que, durante muchos años, se estigmatizó a este aperitivo como un signo de mala nutrición. Una dieta equilibrada es clave para mantener una buena salud, y las patatas fritas pueden ser parte de ella siempre y cuando se consuman con moderación.

Todas nuestras patatas tienen una gran calidad. Con una producción situada en el Bierzo, Monfadis puede controlar y garantizar la calidad de sus productos, desde la selección de los ingredientes hasta su distribución.

 

 

 

Tipos de grasas alimentarias

Tipos de grasas alimentarias

En la actualidad, es esencial conocer muy bien los distintos tipos de grasas alimentarias y su repercusión en nuestro bienestar general. Al desvelar los beneficios, las fuentes y el consumo adecuado de grasas monoinsaturadas, grasas poliinsaturadas, grasas saturadas y grasas trans, se pretende proporcionar los conocimientos y las herramientas necesarias para que tomar decisiones sobre la incorporación de estas grasas a la dieta diaria.

Conocer las grasas alimentarias permiten a las personas tomar decisiones informadas sobre qué grasas incluir y en qué cantidades. Asegurando que se ingieren los tipos adecuados de grasas en cantidades apropiadas. También otorga a las personas la capacidad de separar las grasas sanas de las insanas, para elegir mejor los alimentos y mejorar su bienestar general.

Es esencial reconocer los beneficios que pueden obtenerse consumiendo los tipos correctos de grasas.  Al asimilar estas grasas ventajosas en su dieta, las personas pueden experimentar mayores niveles de energía, una mayor función cognitiva y un menor riesgo de enfermedades crónicas.

Cuando se trata de grasas alimentarias, es fundamental conocer los distintos tipos y sus efectos sobre nuestra salud. Las grasas monoinsaturadas, que se encuentran en los aguacates, los frutos secos y el aceite de oliva, pueden ayudar a reducir los niveles de colesterol malo y el riesgo de enfermedades cardiacas.

Tipos de grasas alimentarias

  • Grasas monoinsaturadas: Esenciales para mantener la salud y el bienestar generales. Se sabe que estas grasas beneficiosas disminuyen los niveles de colesterol malo en el organismo, reduciendo así el peligro de enfermedades cardiacas. Los alimentos abundantes en grasas monoinsaturadas son los aguacates, los frutos secos y el aceite de oliva. Incorporar estas grasas a tu dieta puede aportar numerosas ventajas a tu salud. Poseen propiedades antiinflamatorias, que pueden ayudar a reducir la inflamación del organismo.
  • Grasas poliinsaturadas: Estas grasas suelen ser grasas saludables, ya que pueden ayudar a reducir los niveles de colesterol malo y disminuir el riesgo de enfermedades cardiacas.
  • Grasas saturadas: Hay grasas saturadas, como la carne de vacuno alimentado con pasto y los productos lácteos procedentes de ganado criado en pastos, que tienen mayores cantidades de nutrientes ventajosos. Estos nutrientes se han relacionado con diversos beneficios para la salud, como una mejor salud cardiaca y una inflamación minimizada. Por tanto, es esencial tener en cuenta la calidad de las grasas saturadas de la dieta y elegir fuentes más saludables siempre que sea posible.
  • Grasas trans: Presentes en muchos alimentos fritos y procesados, así como en margarinas y ciertos productos de panadería, el consumo de grasas trans puede elevar los niveles de colesterol indeseable, al tiempo que disminuye el colesterol bueno y aumenta el riesgo de cardiopatías. Es muy recomendable limitar la ingesta de grasas trans y seleccionar opciones más saludables.